Hoy, en el Día Mundial del Trabajo Social, queremos detenernos para reconocer una labor que muchas veces pasa desapercibida, pero que lo cambia todo.
El Trabajo Social está presente cuando la enfermedad irrumpe, cuando surgen las dudas y cuando las familias necesitan apoyo. Está en cada conversación, en cada orientación y en cada gesto de acompañamiento. Porque cuidar también es estar, sostener y dar sentido en los momentos más difíciles.
Por ello, no queremos dejar pasar este día sin dar las gracias a Silvia Illescas, trabajadora social y coordinadora de voluntariado, por su compromiso, su calidez y su entrega constante, reflejo de una vocación profundamente humana.
También a Laura Colmenar e Irene Martínez, alumnas de la Universidad Complutense de Madrid, que están compartiendo este camino con nosotros, aprendiendo y aportando desde la sensibilidad, la ilusión y las ganas de acompañar.
De veras, GRACIAS por recordarnos que, incluso en los momentos más difíciles, nadie debería sentirse solo.

