Tras la publicación del acuerdo del Consejo de Ministros en el BOE el pasado 5 de julio, las mascarillas han dejado de ser completamente obligatorias.
Aún así, es recomendable seguir usándolas en ciertas situaciones o contextos:
– En personas sintomáticas cuando estén en espacios compartidos.
– En profesionales que atienden a casos sintomáticos.
– En personas que trabajan en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y en unidades con pacientes vulnerables.
– En Urgencias hospitalarias o de Atención Primaria, incluida la sala de espera.
– En centros residenciales de personas mayores o con discapacidad, en caso de aparición de síntomas en trabajadores, residentes o visitantes, para evitar brotes.

