María Antonia Martínez estuvo acompañando a su hermano Luis en la Fundación Hospitalarias Madrid durante sus últimos meses de vida después de una relación accidentada y varios años sin saber el uno del otro. «Él antes había tenido una serie de problemas de adicciones, había pasado por Proyecto Hombre y se había alejado de nosotros. Con el tiempo no quieres llamar, te da vergüenza, te sientes culpable, te preguntas dónde estará y rezas, pero no puedes hacer nada», nos confía. Durante los dos meses que Luis pasó en cuidados paliativos, pudo recuperar el tiempo perdido, permanecer a su lado y encontrar sentido a cómo la vida los dividió.
«Dios lo hace todo bien y aquí lo hizo perfecto. Yo no encontraba a mi hermano y volvió a nosotros para morir dignamente con su familia», revela. Ambos habían rehecho la relación en 2025 y pasaron juntos el pasado agosto antes de la última recaída de Luis, en septiembre, la que lo llevó a ingresar. Se habían logrado reencontrar porque, meses antes, María Antonia lo había visto en televisión compartiendo su testimonio como persona sin hogar durante una campaña de Cáritas Madrid.
Ver más