Os envío mi cordial saludo a todas y todos los que formáis la Comunidad Hospitalaria:
La fiesta de nuestro fundador, que cada año nos convoca, nos une y nos alienta, tiene en este 2024 un resplandor especial: celebramos el 25 aniversario de su canonización en noviembre de1999.
La proclamación de Benito Menni como santo significa plenitud de su vivir según el Evangelio, perfección de su amar y, también, excelencia de su humanidad.
Esta calidad humana está testificada en supremo grado por el reconocimiento histórico de su vida, sus valores y virtudes; por los hechos de su hacer en favor de las personas en exclusión; por su innovación pionera en el campo de la psiquiatría en la España del siglo XIX; y por la defensa y atención a la mujer que, marcada por el estigma mental, estaba olvidada en dicha época, hecho incluido en la fundamentación para recibir el premio Ginebra1.
Este relato de su persona nos llena de admiración, nos alegra y nos hace bien. La fiesta de este año merece ser celebrada con los más nobles sentimientos y las mejores expresiones de nuestra identidad y cultura hospitalarias. El mensaje que os envío tiene por finalidad despertar, en toda la familia hospitalaria de nuestra Provincia, el deseo de dar continuidad a “una historia labrada con el corazón”, lema elegido para esta festividad.
Por este motivo, os invito a que practiquemos la misión hospitalaria siguiendo los tres significados que están incluidos en la palabra corazón.
Seamos hospitalarios desde el corazón.
Hacer algo desde el corazón significa realizar la tarea hospitalaria desde lo más profundo de nuestro ser; no desde lo superficial, instrumental o circunstancial, sino desde la plena calidad y capacidad que nos habita.
Estamos llamados a “curar y cuidar desde esa plenitud que nace del corazón”.
Seamos hospitalarios con el corazón.
El corazón, en nuestra tradición cultural, es sede de los sentimientos y del mayor entre todos ellos, que es el amor. El Marco de Identidad así lo reconoce y lo subraya en el valor
humanidad en la atención. El amor no es un añadido al trabajo, sino la cualidad que informa nuestro actuar.
Estamos llamados a “curar y cuidar con el corazón que sabe amar”
Seamos hospitalarios según el corazón samaritano.
El corazón también necesita no cerrarse para sí mismo sino aprender a abrir su amor al otro y, de modo singular, al otro marcado por la vulnerabilidad. La mejor lección, para lograr ese aprendizaje, la encontramos en la parábola del buen samaritano.
Nuestra hospitalidad emplea esta parábola para hablar del corazón con el que nuestro Fundador amó a los destinatarios de nuestra misión. Él aprendió ese amar en el corazón de Jesús de Nazaret, Buen Samaritano de la humanidad.
Estamos llamados a “curar y cuidar según el corazón samaritano como lo hizo san Benito Menni”.
A él, que es nuestro referente desde los orígenes de la historia hospitalaria, os propongo, en memoria de su fiesta en 2024, reconocerle y darle el calificativo de “Maestro de la Hospitalidad del Corazón”.
Con las hermanas del Gobierno provincial, os deseo: ¡Feliz fiesta de san BENITO MENNI!
Recibid mi abrazo hospitalario desde el cariño y la gratitud.
Matilde Porras
Superiora provincial

